Principios de transparencia y buenas prácticas en las publicaciones académicas

Claire Redhead
OASPA

Nota: Esta es una versión en español de Principles of Transparency and Best Practice in Scholarly Publishing, publicado en http://oaspa.org/principles-of-transparency-and-best-practice-in-scholarly-publishing-2/ el 22 de junio de 2015. Fue traducido por Amanda Loyola H. Corrección y edición final de  Manuel Loyola, editor de la revista Izquierdas.

Introducción

El Comité de Ética de la Publicación (COPE), el Directorio de Revistas de Acceso Abierto (DOAJ), la Asociación de Editores Académicos de Acceso Abierto (OASPA), y la Asociación Mundial de Editores Médicos (WAME), son organizaciones académicas que han visto aumentar  el número y calidad de las postulaciones para membresías. Nuestras organizaciones han colaborado en un esfuerzo de identificar principios de transparencia y buenas prácticas para publicaciones académicas y para clarificar que estos principios son parte del criterio con el que las postulaciones son evaluadas. Estos criterios se derivan en gran parte de aquellos desarrollados por el Directorio de Revistas de Acceso Abierto. Notar que criterios adicionales pueden también ser usados por cada organización académica. Las organizaciones no compartirán información sobre las postulaciones recibidas. No buscamos desarrollar o publicar una lista de editores o revistas que haya fallado en demostrar que cumplen los criterios de transparencia y buenas practicas.

Esta es la segunda versión de un trabajo en desarrollo (publicado en Junio 2015); la primera versión estuvo disponible por OASPA, en Diciembre 2013. Alentamos su amplia difusión y recibimos feedback sobre los principios generales y los criterios específicos. El detalle de las organizaciones se encuentra más abajo.

Sobre el comité de ética de la publicación

COPE asesora a editores  en todos los aspectos de la ética de publicación y, en particular, en cómo manejar casos de mala conducta en investigación y publicación. También provee un foro para sus miembros para discutir casos individuales. COPE no investiga casos individuales pero favorece que los editores se aseguren de que los casos sean investigados por autoridades apropiadas (usualmente una institución de investigación o el empleador). De todos los miembros de COPE se espera que sigan los Códigos de conducta para editores de revistas.

Sobre el directorio de revistas de acceso abierto

La misión del DOAJ es: curar, mantener y desarrollar una fuente de información confiable sobre revistas académicas de acceso abierto en la web; verificar que las entradas de la lista cumplan con estándares razonables; aumentar la visibilidad, diseminación, detectabilidad y atracción de revistas de acceso abierto; permitir que académicos, bibliotecas, universidades, financiadores de investigación y otras partes interesadas, se beneficien de la información y servicios entregados; facilitar la integración de revistas de acceso abierto en servicios bibliotecarios y agregadores; asistir, donde sea posible, a editores y sus revistas, para que logren estándares de publicación digital razonables; y ayudar en la transición del sistema de comunicación y publicación académica hacia un modelo que sirva a la ciencia, la educación superior, la industria, la innovación, las sociedades y las personas. A través de este trabajo, DOAJ cooperará y colaborará con todas las partes interesadas para trabajar hacia estos objetivos.

Sobre la asociación de editores académicos de acceso abierto

OASPA es una Asociación establecida en 2008 para representar los intereses de editores de acceso abierto de manera global en todas las disciplinas científicas, técnicas y académicas. Esta misión será llevada a cabo a través del intercambio de información, el establecimiento de estándares, el desarrollo de modelos, defensa, educación, y promoción de innovación.

Sobre la asociación mundial de editores médicos

WAME es una Asociación global sin fines de lucro basada en el voluntariado de editores de revistas médicas peer-reviewed (revisadas por pares) que buscan fomentar la cooperación y la comunicación entre editores; mejorar los estándares editoriales; promover el profesionalismo en la edición médica a través de la educación, la autocrítica, y la autorregulación; y promover la investigación en los principios y prácticas de la edición médica. WAME desarrolla políticas y recomendaciones de buenas prácticas para editores de revistas médicas y tiene un programa para editores que se espera que los miembros sigan.

Principios de transparencia

  1. Proceso evaluación de pares (peer review): El contenido de una revista debe indicar claramente si está o no sometido a la evaluación por pares. El peer review se define como el modelo de obtención de consejos sobre manuscritos individuales por parte de revisores expertos en un área y que no son parte del staff editorial de la revista. Este proceso, así como cualquier política relacionada con los procedimientos peer review de la revista, deben estar claramente descritos en la página web de la revista.
  2. Órganos de gobierno: Las revistas deben tener consejos editoriales u otro tipo de órgano de gobierno donde los miembros sean expertos reconocidos en las áreas disciplinarias que definen a la revista. Los nombres completos y afiliaciones de los editores deben aparecer en la página web de la revista.
  3. Equipo editorial/información de contacto: Las revistas deben proveer de los nombres completos y afiliaciones de los editores de la revista en la página web de ella, así como también la información de contacto de la oficina editorial.
  4. Pagos de autores: Cualquier cargo o pago que sea necesario para procesar un manuscrito o para materiales de edición en la revista, debe ser claramente establecido en un lugar que sea fácil de encontrar para potenciales autores antes de entregar sus manuscritos para la revisión, o antes de que preparen los manuscritos.
  5. Derechos de autor: La información de derechos de autor y licencias de estar claramente descrita en la página web de la revista, y los términos de licencia deben ser indicados en todos los artículos publicados, tanto en HTML como en PDF.
  6. Proceso de identificación y tratamiento de acusaciones de mala conducta en la investigación: Los editores deben seguir pasos razonables para identificar y prevenir la publicación de papers (artículos) en cuya investigación/elaboración se ha incurrido en malas conductas, incluyendo el plagio, la manipulación de citas, y la fabricación o falsificación de datos, entre otros. En ningún caso debe la revista, o sus editores, fomentar tales malas conductas, o permitir que esas conductas ocurran. En el evento de que un editor sea informado sobre cualquier acusación de mala conducta relacionada con un artículo publicado en una revista, este debe seguir los lineamientos de COPE (o equivalentes) para tratar con ellos.
  7. Propiedad y manejo: La información sobre propiedad y/o manejo de una revista debe estar claramente indicada en la página web de la revista. Los editores no deben usar los nombres de organizaciones (o de la revista) que puedan confundir a autores y editores potenciales sobre la naturaleza del dueño de la publicación.
  8. Sitio web: El sitio web de una revista, incluyendo sus textos, deben demostrar preocupación por los altos estándares éticos y profesionales. No debe contener información confusa, incluyendo cualquier intento de imitar a otro sitio.
  9. Nombre de la revista: El nombre de la revista debe ser único y no ser tal que sea fácilmente confundible con otra revista, o que confunda a potenciales autores y lectores sobre el origen de la revista o su asociación con otras revistas.
  10. Conflictos de interés: Una revista debe tener políticas claras sobre el manejo de potenciales conflictos de interés de editores, autores, y revisores y estas políticas deben estar claramente establecidas.
  11. Acceso: Se debe establecer la o las formas en que la revista y sus artículos están disponibles a los lectores, si existe una suscripción asociada o pagos para acceder a los artículos.
  12. Fuentes de ingreso: Los modelos de negocio y las fuentes de ingreso (ej: pagos de autores, subscripciones, publicidad, reediciones, ayuda institucional u organizacional) deben estar claramente establecidos, o deben ser evidentes en el sitio web de la revista.
  13. Publicidad: En caso que corresponda, las revistas deben establecer su política de publicidad, incluyendo qué tipos de avisos serán considerados, quién toma las decisiones sobre la aceptación de avisos, si ellos están ligados al contenido o el comportamiento del lector (online), o si se exhiben de forma aleatoria.
  14. Calendario de publicación: La periodicidad con la que la revista se publica debe estar claramente indicada.
  15. Archivo: El plan de soporte electrónico y preservación de acceso del contenido de una revista (por ejemplo, acceso a los artículos principales a través de CLOCKSS o Pub MedCentral) en el evento de que una revista deje de ser publicada, debe estar claramente indicado.
  16. Marketing directo: Cualquier actividad de marketing directo, incluyendo la solicitud de manuscritos para la revista, debe ser apropiada, bien dirigida y discreta.

En el evento de que una organización miembro viole estas buenas prácticas u otros requerimientos específicos, OASPA/DOAJ/COPE/WAME deben, en una primera instancia, trabajar con ellas para tratar cualquier problema que haya surgido. En el evento de que la organización miembro sea incapaz o no quiera tratar estos problemas, su membresía será suspendida o cancelada. Todas las organizaciones miembros, tienen procedimientos para tratar problemas que surjan en las revistas.

Investigación sobre la calidad editorial

Francisco Osorio
Cinta de Moebio

En la revista Palabra Clave (La Plata) fue publicado en el 2015 el artículo “Calidad editorial y calidad científica en los parámetros para inclusión de revistas científicas en bases de datos en acceso abierto y comerciales”, por Cecilia Rozemblum, Carolina Unzurrunzaga, Guillermo Banzato y Cristian Pucacco.

Tal como los autores señalan, que una revista esté o no esté dentro de un sistema indexador se ha transformado “en una cuestión de Estado”, es decir, no da lo mismo hoy en día dónde publicamos y por ello se hacen grandes esfuerzos para que las revistas académicas ingresen a los prestigiados índices por todos reconocidos.

En este marco, los autores distinguen dos conceptos. El primero es la calidad científica de los artículos publicados en las revistas, basada fundamentalmente en el sistema de evaluación por pares, así como en otros criterios, tales como la exigencia de originalidad (o si el artículo es citado por otros estudios se podría agregar). El segundo es calidad editorial. Por este concepto entienden los aspectos formales y de procedimientos de la revista que aseguran la calidad de todo el proceso de publicación. En otras palabras, si la calidad científica está asociada al autor, la calidad editorial está relacionada al editor.

Luego estudiaron los criterios por los cuales ciertos sistemas de indexación permiten que las revistas se incorporen a los mismos. Estos fueron: Catálogo Latindex, RedALyC, SciELO, SCOPUS y WoS (llamado comúnmente ISI). Como los sistemas indexadores poseen diferentes criterios, los autores los agruparon en tres grandes grupos: calidad editorial (normas y procedimientos), calidad del contenido (revisión de pares, originalidad) y visibilidad (elementos que posibilitan ampliar la difusión, distribución, uso y público lector).

Un importante descubrimiento es que la mayor cantidad de criterios tienen que ver con la calidad editorial, el segundo con la visibilidad y el tercero con la calidad del contenido. Para WoS, por ejemplo, la calidad editorial agrupa el 68% de sus indicadores. En cambio, para Scopus lo más importante es la visibilidad, agrupando un 47% de sus indicadores.

Lo anterior quiere decir que es clave el trabajo del editor, pues en sus hombros está la responsabilidad de lograr la mejor gestión posible antes de la postulación de su revista a estos indexadores. Los autores de los artículos en promedio importan un 20% en la decisión de los sistemas de indexación.

Otro hallazgo de esta investigación es que dentro de los aspectos de calidad editorial, la originalidad y la evaluación por pares poseen un 7% cada una de importancia. Tal vez se deba a que se da por obvio que son criterios que todos los artículos cumplen hoy en día y es más una condición de partida que otra cosa.

En el fondo, los autores están preocupados que la calidad científica esté siendo reemplazada por la calidad editorial. Ahora bien, visto desde nuestra perspectiva de editores de revistas, debemos buscar un balance entre la calidad científica y la calidad editorial, pues ambos son procesos complementarios. El problema es que el contexto hoy presiona a los editores, pues los autores pueden ocupar sistemas online que no necesitan revistas (no es el estándar, pero hay diferentes canales de comunicación científica en estos tiempos).

Referencia

Rozemblum, C; Unzurrunzaga, C; Banzato, G. y Pucacco, C. 2015. Calidad editorial y calidad científica en los parámetros para inclusión de revistas científicas en bases de datos en Acceso Abierto y comerciales. Palabra Clave (La Plata) 4(2): 64-80.